EL LIDERAZGO DE LA MUJER
EN EL 2012
Luego de tantos años que llevo estudiando e investigando el tema mujer, su discriminación en el lenguaje y en otros escenarios para lograr por conocimiento de si misma la elevación de su propia autoestima y el crecimiento espiritual, es por tal motivo que me pareció oportuno crear un mensaje particular para este año en el cual está pronosticado por algunos insensatos sumamente agorero. Presagiadores del mañana vaticinan el exterminio de la creación a fin de este año.
Las personas que trabajamos en estudios para lograr un devenir superador para las generaciones venideras, siempre tenemos algo nuevo en el tintero por escribir y procurar con ello reparar con aportes de concientización el sistema en el cual habitamos discrepantes. Si nos situamos en la actualidad analizando las condiciones de por mas caóticas en la que se encuentra sumergido el planeta, veremos entonces con total veracidad la necesidad de un cambio imperioso en la cultura vigente por su accionar catastrófico y adverso. Es necesario cuidar nuestro único medio de vida que nos proporcionará la conservación de la especie humana y la continuidad de nuestras descendencias juntamente con el resto de materias vivas sean tanto vegetales como animales.
El siglo XXI se considera el mileño de la mujer, su liderazgo se está haciendo presente en todos los ámbitos, sean sociales, culturales o políticos demandando su incursión en el poder de forma concluyente. La mujer se ha transmutado en algo muy fundamental para evolucionar en un mundo más equilibrado frente al fracaso de lo dominante, tenemos otro perfil de ver la vida y se hace necesaria su presencia fuera del lo doméstico. La tecnología ayuda a distribuir mejor el tiempo, las industrias nos han favorecido en los quehaceres hogareños y comenzamos entonces a ver el estado desconcertado en que se encuentra la humanidad con una simple mirada hacia el exterior. La mala distribución de las riquezas proporcionan suma preocupación en la sociedad de consumo, el temor al hambre y la desnutrición es cada día mayor.
Con la toma de poder podemos contribuir al cambio, pero siempre y cuando la mujer no trate de imitar al hombre en sus metodologías de manejo con respecto a la administración global. La sumisión al patriarcado esta desapareciendo paulatinamente, a medida que transcurre el tiempo vamos siendo más las mujeres que nos sumamos a la causa.
Es hora que cada cual vista su propio sayo de responsabilidad, la tierra está en peligro y debemos inaplazablemente preservarla…
Cada mujer debe tomar conciencia de su condición humana que la habilita para la procreación, para la continuidad, para demostrar su fortaleza y potencial aptitud de conducción.
Lograr la supervivencia en un futuro requiere revertir situaciones que hacen a la decadencia planetaria sumergida en un total laberinto de irresoluciones, turbaciones y violencias descontroladas. Estamos al tanto quienes hemos estudiado la autonomía femenina que cuanto más la mujer salga del círculo que le fue asignado como tutela y procure transformar al mundo en una residencia satisfactoriamente habitable, más violencia se ejercerá sobre ella, el recelo por la toma de poder hace que se despierte la irracional consecuencia.
Presuntos nuevos profetas mesiánicos e iluminados vaticinan definitivamente el fin de todo, no hay peor semilla plantada en nuestras mentes que la semilla de la duda, ella trabaja para rodearnos de temores, la sospecha nos juega una mala pasada y la pregunta cautelosa que nos hacemos en el subconsciente es: ¿Será cierto lo que predicen? Esa versión incierta puede penosamente ocasionar una incontrolable y desesperante anarquía mundial, cuando los pueblos se convierten en masas terminan en estampidas desbocadas y resultan ser un turba arrasadora sin miramiento alguno.
¿Qué papel nos toca a las mujeres frente a tan nefasta conjetura? Estamos a tiempo todavía, es menester entonces replantearnos un accionar conservador frente a la demoledora hipótesis, no nos dejemos llevar por habladurías sin fundamentos, engañosas o malintencionadas, en nuestras diferentes creencias es solo la Divinidad Suprema la que decide, o mismo la imprevista naturaleza desatando sus ajustes, sería muy conveniente comenzar por eliminar la contaminación climática de odios y pánicos que reina en la atmosfera del pensamiento humano.
La vida en si misma en todas sus formas de manifestación ha perdido su valor real, el dinero ha cobrado más relevancia por ambiciones desproporcionadas que la misma existencia y su supervivencia. Se ha cambiado la biósfera en su ecología equilibrada originaria por un ecosistema artificial con producciones químicas de alimentos transgénicos fumigados con agro-tóxicos, hormonas activas de crecimiento en la cual un pollo que tardaría naturalmente tres meses en crecimiento para llegar a su desarrollo normal, hoy lo hace sólo en quince días aproximadamente, todo esta mercantilizado para el consumo excesivo de alimentos improcedentes y ahogados en sodio para su conservación. No quedan otras alternativas, debemos volver a las huertas orgánicas como se las designa ahora con sus granos de origen natural y dejar a la meteorología que haga su trabajo habitual, creo que costara años volver a su productividad convencional.
Mucho tenemos que conferenciar además sobre el agua potable, ese vital elemento que se encuentra contaminado por depredadores ambientales que sin miramientos adulteran su contenido original con substancias químicas, desechos nucleares, desperdicios de las grandes metrópolis y el derrame descontrolado de petróleo en los mares que terminará extinguiendo la riqueza de sus profundidades. También es igualmente de calamitoso el cambio del curso natural de los ríos y sus desembocaduras ejecutadas por la mano de eruditos ingenieros al servicio de multinacionales irresponsables, los ríos son fuentes de abastecimiento para la fauna silvestre, campos de cultivos ancestrales y fundamental para sus respectivos moradores nativos.
Las mujeres como artesanas de la vida debemos cuidar el medioambiente y para ello es necesario que asumamos el liderazgo de conductoras, nuestra responsabilidad frente a los acontecimientos que nos están perjudicando excesivamente debemos detenerlos perentoriamente y decir basta de este lento envenenamiento en la alimentación y la atmosfera, se han detectado insecticidas en la lactancia materna ¿Qué comemos entonces?... Es una pregunta que nos ayudará a esclarecer la nutrición genuina a la que debemos regresar sin mas tiempo que perder, la vida esta en riesgo, resguardémosla. Nada, ni nadie puede impedir su acondicionamiento.
Somos una gran comunidad dividida por geopolíticas, pero el resguardo es el mismo en cualquier parte en que habitemos. La patria es solo una guarida en la cual hemos nacido, crecido y educado, es una gran vivienda bienhechora que nos sustenta o bien es ese lugar donde decidimos arraigarnos, cobijarnos y crear nuestro propio hábitat para el desarrollo personal y el de nuestras familias. Cada porción de suelo tiene su propia riqueza, es la tierra que nutre todas nuestras necesidades. Las divisiones territoriales han sido creadas por hostilidades y mezquinos intereses beligerantes, piratería usurpadora de fructíferas regiones, o para beneficiar a los gobiernos confabulados con la corrupción de turno y no para el progreso de las diferentes civilizaciones y su bien común.
Todo este enjambre de lucros económicos son exclusivamente la consecuencia del fracaso en la administración globalizada, que nuevamente nos vuelve a las épocas recicladas del sometimiento y la esclavitud, de víctimas y victimarios, de globalizados y globalizadores, sustituyendo estos últimos términos a la actual dominación pero sin cambios de destinos, sólo hay que mudar la ropa y no los hechos para darnos cuenta.
Es tiempo ya de reflexionar sobre el evolución que queremos, es tiempo ya de establecernos en los gobiernos cosmopolitas, las mujeres tenemos capacidad de conductoras, es tiempo ya de resurgir como lo esta haciendo la Diosa Madre de todas las Madres, para salvaguardar el admirable y milagroso proceso de la fecundación sagrada en todas sus jerarquías.
Las mujeres tristemente, nos pasamos más de veinte años entre insomnios y dedicaciones exclusivas para criar a un niño con esmerada sanidad y lograr hacerlo un hombre de bien en el mañana. Luchamos contra el narcotráfico, las adicciones, la prostitución infantil, las guerras y otras anomalías malsanas que adolece esta sociedad con razones autócratas. De nada nos sirve el sacrificio de ese tiempo consagrado para que a cambio del sufrimiento por la pérdida nos entreguen su cuerpo encerrado en un féretro embanderado, una simbólica gorra militar que nunca usará y una medalla de héroe de guerra como galardón a su proeza, cabe entonces la pregunta: ¿Proeza de que, de asesinar alevosamente sin fundamentos o ser asesinado?, no queremos que nuestros hijos maten a mansalva bajo las ordenes de un oculto militar al servicio de la muerte rentable, queremos que nuestros hijos aprendan el amor y respeto por la vida, esa es la primordial mudanza de mentalidades que exigimos a los opresores. Del resultado final que arrojan las guerras nadie habla, es triunfo o derrota, cuando su realidad implica viviendas demolidas, familias destruidas, huérfanos, mutilados, discapacitados o enfermos mentales por el horror que les obligaron a vivir en nombre de…
Detengamos el vertiginoso tiempo de vivir corriendo sin saber donde vamos, hagamos reflexionar a los poderosos que de nada les sirve la acumulación de riquezas, queremos un poder compartido, un espacio donde se oigan las diferentes opiniones para que se lleven a cabo, un cambio en paz y con fraternidad en la gobernabilidad. Debemos hacer un trasvasamiento generacional con miras al futuro inmediato basado en el amor a la tierra y a su conservación como fuente única de vida. Es tiempo de paz el tiempo!!! Es tu tiempo mujer de tomar el timón del barco llamado Tierra, es tiempo de poner a prueba tu capacidad de líder!!!
©María Cristina Garay Andrade©
Derechos Reservados de Autora
Monte Grande – Buenos Aires – Argentina





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